La flor de sal es sal marina evaporada al sol con la acción del viento cosechada a mano en la Laguna de Cuyutlán, Colima. Con más de 80 minerales es un gran activador y regulador del sistema inmunológico y al conservar su humedad natural, el sodio se mantiene bajo siendo así apta para consumidores con enfermedades crónico degenerativas, embarazadas y bebés.